Decir que no también es cuidar al cliente
El coste de decir que sí a todo. Durante años hemos escuchado esta frase como si fuera una de las reglas fundamentales de cualquier negocio. Y, en cierta medida, entiendo de dónde viene. Sin clientes no hay empresa. Tenemos que escucharles, entender sus necesidades, adaptarnos, resolver problemas y ofrecerles un buen servicio. Pero hay un
